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Teléfonos inteligentes: nuevas herramientas de producción audiovisual

Vivimos en una sociedad muy visual, la imagen, la fotografía, el video tienen una importancia que va en aumento; nuestra cultura está muy arraigada al dicho de que “todo entra por los ojos” y casi siempre, así es.

 

En esta entrada hablaremos de la evolución en la realización de productos audiovisuales y de cómo hemos vivido esa transformación, pasando de una época en que el cine o la televisión estaban limitadas a un pequeño sector de la sociedad, a la actual, en que cualquier persona con un teléfono móvil y buenas ideas puede producir y visibilizar una buena realización de este tipo.

 

Desde su inicio, el video y la fotografía han ido evolucionando conforme avanza la tecnología; y con la llegada de la era digital, este sector vivió una transformación total.

 

Los teléfonos celulares más modernos, incorporan cámaras de alta resolución, programas de edición fotográfica y de video, y también existen decenas de aplicaciones móviles que brindan múltiples alternativas para modificar las tomas que hacemos desde nuestros dispositivos. Los festivales de cine móvil se han vuelvo muy populares, gracias a la gran acogida que ha tenido esta nueva forma de producción fílmica.

 

Tal ha sido su aceptación, que actualmente encontramos variedad de programas universitarios y de educación informal, enfocados en el campo de la producción audiovisual hecha con dispositivos móviles.

 

Sin más preámbulo, vamos a ver un poco cómo ha sido esta evolución

 

 

 

El cine: primer gran paso de la producción audiovisual

 

En el siglo XIX la realización audiovisual consistía en la experimentación realizando diferentes tomas con cámaras fotográficas que buscaban capturar el movimiento. El Kinetógrafo fue el primer aparato que permitió ver la reproducción de este tipo de imágenes: eran fotografías que se pasaban muy rápido, dando la sensación de que la imagen se movía.

 

Los hermanos Lumiere, en París fueron considerados los “padres del cine”, al reproducir por primera vez estas películas masivamente. Se proyectaban escenas de la vida cotidiana acompañadas por efectos y piezas musicales; fue una verdadera revelación para la sociedad de la época que acudía emocionada a los salones.

 

Georges Melies descubrió que la película podía cortarse y unirse a otra, para contar una historia a través de dicha unión. A partir de ese momento, se comienzan a proyectar productos cinematográficos ficticios. Una de sus producciones más emblemáticas fue “Viaje a la Luna” (1902) una pieza de 12 minutos que deja ver todos los avances artísticos y tecnológicos que la época permitía en la producción cinematográfica.

 

La Escuela de Brighton comenzó en este año a producir y popularizar esta nueva forma de hacer cine, ofreciendo al público historias completas contadas a partir del corte y unión de varias escenas.

 

Alrededor de la década de 1920 se comienza a desarrollar una tecnología que permitía incorporar material auditivo a las tomas; creando así el sonido óptico que generaba una perfecta sincronización entre imagen y sonido; con esto se vive una evolución total del cine.

 

En esta misma época surgen los estudios audiovisuales, donde se centralizaban todas las acciones que implicaban la producción cinematográfica, convirtiéndola en un producto comercial.

 

 

La transformación de las cámaras

 

Las primeras cámaras de cine, de finales del siglo XIX eran pequeñas y a medida que avanzaba la tecnología, su tamaño iba aumentando, así como su valor comercial. Gracias a la digitalización, estos cosos fueron bajando y su acceso ampliándose.

 

A partir de la década de los 30’s se comenzó a pensar en crear dispositivos de grabación más pequeños y de fácil acceso; surgieron entonces las cámaras de video como la de 8 milímetros, que llegó a ser utilizada por personas del común en la grabación de eventos familiares, primordialmente.

 

En la década de los 60’s apareció el video de consumo, que facilitaba el acceso a grabación y reproducción de video con cámaras de cinta magnética y casetes, poco después llegaron dispositivos como el Betamax o el VHS, e incluso el Mini – DV que les permitían a las personas grabar y reproducir videos en sus casas.

 

 

De la cámara al teléfono móvil

 

La llegada del teléfono celular inteligente representó toda una revolución en el sector tecnológico y por supuesto, en nuestras vidas. La producción audiovisual no estaría exenta de este boom.

En 2003 aparecen los teléfonos con cámara incorporada. Entonces podíamos tomar fotos y hacer videos desde el mismo dispositivo que usualmente utilizábamos solo para realizar llamadas. Los creativos de la producción audiovisual no tardaron en comenzar a generar sus contenidos usando estos celulares como herramienta alterna y en muchos casos como su único medio.

 

Fue tal el éxito que tuvieron, que solo un año después comenzaron a surgir festivales de cine corto, que visibilizaban, calificaban y premiaban estas realizaciones.

 

Antes de la aparición del iPhone y de las Apps de edición de video, Nokia fue la marca de celulares que presentó la mayor cantidad de dispositivos con cámaras con mejor definición de video.

 

En 2008 se crean las aplicaciones móviles, el complemento ideal a la tecnología que venía incorporada en los celulares, así, se contaba con las herramientas necesarias para producir y editar material completamente desde el teléfono móvil, sin necesidad de usar otros equipos.

 

En 2010 Apple lanzó un nuevo iPhone que permite grabar video de alta definición y editarlo desde el mismo dispositivo a través de iMovie, que ahora tenía una versión para celulares iOS. Desde ese momento, cambió la forma de producir contenidos audiovisuales de alta definición, cambio la historia del cine y se dio una nueva visión al cine móvil.

 

Reconocidos directores de cine han llegado a usar estos dispositivos como apoyo a la tecnología tradicional en sus producciones.

 

 

Certámenes de cine móvil

 

Desde el 2004 existen festivales muy importantes, enfocados únicamente en las realizaciones cinematográficas hechas y editadas con teléfonos celulares y aplicaciones móviles.

 

Entre estos podríamos citar el San Diego International Mobil Film Festival, el Mobile Film Festival, el iPhone Film Festival, el iPhoneFilmMaker, el SmartFone, el Flick Fest, el Toronto Smartphone Film Festival (TSFF), o el CinePhone.

 

Varios certámenes brindan a sus participantes la posibilidad de formarse y de comercializar sus obras a través de diferentes medios.

 

Aunque en su mayoría, los productos que se presentan son cortos cinematográficos e incluso producciones de duración inferior a un minuto, existen muchos productos de mayor duración y películas largas producidas con teléfonos celulares.

 

Olive, producción del director norteamericano Hooman Khalili, fue el primer largometraje grabado con un teléfono celular y proyectado en algunas salas de cine de Estados Unidos en 2011.  Su presupuesto no superó los 500.000 dólares, una suma banal, comparada con el costo normal de una producción cinematográfica completa.

 

El largometraje Tangreine se estrenó en el Festival de Sundance en 2015. Fue producido usando 3 iPhone y la aplicación Filmic Pro. Tuvo una distribución masiva en festivales y una más limitada en salas de cine; obtuvo varios premios y nominaciones importantes.

 

 

En Colombia contamos con importantes eventos centrados también en este tipo de producciones, Smart Films es el primer festival de cine hecho con celulares en el país; desde el 2015 viene realizando eventos anuales en los que todas las personas que tengan la posibilidad de crear producciones audiovisuales y contar historias a través de sus teléfonos, pueden participar en diferentes categorías.

 

En conclusión, la transformación que ha tenido la industria del cine, gracias a la aparición de los teléfonos y aplicaciones móviles, ha sido el impulso decisivo para la democratización de esta industria. La producción y comercialización de proyectos audiovisuales dejó de estar limitada a las grandes productoras y pasó a manos de personas del común, que con grandes ideas y un buen teléfono celular han sorprendido a expertos y aficionados.

 

 

Mejores apps de edición de video

 

Dicho esto, te dejamos algunas recomendaciones de Aplicaciones Móviles que serán de gran utilidad a la hora de transformar los productos hechos con tu teléfono celular:

  • iMovie: Es el editor de video de iPhone, cuenta con efectos prediseñados para agregar los toques necesarios a tu película.
  • LumaFusion: Esta aplicación paga es lo más similar a un editor profesional que podrás tener en tu teléfono, con herramientas y funciones muy completas. También está disponible únicamente para iOS.
  • Kine Master: Es probablemente la mejor y más completa aplicación gratuita de edición de video que está disponible para dispositivos iOS y Android. Ofrece todo el profesionalismo de un editor de video. Permite trabajar en múltiples capas e incorporar audios, sonidos, fotografías, transiciones, filtros y más.
  • InShot: Es una de las Apps más populares. Permite cortar y unir segmentos, agregar stickers, textos, música, grabar sonidos y añadir filtros. Muchas de sus funciones están disponibles en su versión gratuita.
  • Adobe Premiere Rush: Ofrece una variedad de herramientas muy completas con las que podrás transformar por completo tu producto audiovisual. Es casi como tener la versión de PC del editor de video de Adobe en el celular. Además, permite compartir el contenido directamente a las redes sociales
  • Viva Vídeo: Es un App muy completa y de fácil manejo. Ofrece diversas plantillas, más de 200 efectos y stickers animados.
  • Quik: Es la App creada especialmente para editar videos grabados con cámaras GoPro. Es muy fácil y rápida de usar
  • Magisto: Esta App tiene un toque especial: edita los vídeos automáticamente: analiza y hace los ajustes que necesitas en tus vídeos. Es la opción perfecta si necesitas velocidad y sencillez y cantidad

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