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Educación: una vía directa para mejorar la calidad de vida de las personas

En la vida, las oportunidades llegan a quienes se preparan para recibirlas; nada puede esperar quien no ha hecho mérito alguno por capacitarse para enfrentar los retos que el nuevo modus vivendi demanda.

 

En este artículo desvelaremos la necesidad de ser educados y de recibir formación en búsqueda de bienestar y un mejor futuro, sin importar si la enseñanza es de tipo formal o no.

 

 

Obstáculos por enfrentar

 

Hablar de opciones para educarse no es un tema menor. Sin embargo, en distintos países de América Latina no ha sido posible entender totalmente, la imperante necesidad de incluir en las políticas públicas a la educación como un derecho.

 

Y todo esto tiene lugar porque aparentemente existen problemas de mayor envergadura: el derecho a la vida y el derecho a la salud. Asuntos que representan solo dos de un cúmulo de ejemplos, que podemos mencionar para comprender que vivimos inmersos en una comunidad implacable y agresiva. Una sociedad que asesina a sus líderes, y entre muchas otras formas de violencia, muere en las puertas de hospitales y centros de salud por falta de atención médica de calidad.

 

Por obvias razones, no podría anteponerse la educación como un derecho fundamental cuando hay urgencia por hacer valer otros derechos.

 

 

El empoderamiento que da la educación

 

Cuando accedemos educación de calidad, se nos abren puertas que antes no imaginábamos poder tocar. Una de las características principales de ver la vida desde el empoderamiento, es el nivel de confianza que adquiere el hombre para afrontar los retos y alcanzar sus metas.

 

Con el empoderamiento basado en la educación, se adquieren habilidades y capacidades que nos permiten asumir retos y nos conducen hacia el crecimiento no solo como individuos, sino también como parte importante de una sociedad a la cual podemos aportar conocimiento y experiencia.

 

La eficacia de los centros educativos

 

Si bien es cierto que las primeras puntadas en materia de educación las recibimos en el hogar, y que la familia como primera institución, nos brinda las bases de lo que seremos como personas; tener la opción de educarnos en entidades públicas o privadas nos va a garantizar el acceso a un sinfín de oportunidades que el mundo nos ofrecerá a futuro.

 

Ir a la escuela desde nuestros primeros años de vida pone en contexto y encauza la formación de nuestras habilidades.

 

Una sociedad que quiera progresar debe, indefectiblemente, tener acceso a educación, no solo para adquirir conocimiento, sino para superarse en diferentes ámbitos y poder cumplir con el rol que se espera a partir de lo aprendido.

 

 

Necesidades y aspiraciones, el motor que nos impulsa

 

A través del contexto que Abraham Maslow nos expone mediante su teoría de la pirámide y en la que nos ilustra acerca de la jerarquía de las necesidades humanas, nos es posible entender el porqué de nuestras motivaciones.

 

El ser humano ha entendido que con educación se puede llegar lejos y que sin ella es imposible escalar e incluso satisfacer los niveles más altos de la pirámide que nos presenta Maslow en su teoría, en la cual asegura que a medida que los seres humanos satisfacen sus necesidades más básicas, se van desarrollando deseos y aspiraciones más complejos y en pro de ellos es que trabajamos cada día.

 

Por ejemplo, una persona que desee ganar más en un puesto de trabajo, optará por la educación para mejorar sus competencias y habilidades y así potenciar su área de especialización.

 

Encontramos entonces hoy en día, a muchos ejecutivos cursando una maestría que les ha de garantizar una retribución económica significativa gracias al conocimiento adquirido. Es así como aumentarán sus ingresos y mejorará por consiguiente su calidad de vida.

 

 

 

Estrategias para mejorar la calidad de vida

 

Desde el sistema educativo se entiende la importancia de preparar a la sociedad para alcanzar sus más encumbrables sueños y anhelos. Por esta razón, surgen con frecuencia estrategias que permiten que las personas puedan alcanzar las metas que se han trazado.

 

El nuevo enfoque educativo permite que el estudiante adquiera un espíritu investigativo, ya se acabaron las clases magistrales en las que nos sentábamos por horas a escuchar lo que el docente tenía para decir.

 

Los tiempos cambian y las formas de educar también. Para formar parte del circulo virtuoso debemos buscar estrategias que mejoren la calidad de la educación y, por ende, permitan el éxito y el logro de los objetivos del ser social, quien ha aumentado su capacidad de adaptación al entorno gracias a ellas.

 

En la actualidad, la educación trabaja desde un enfoque distinto que ha permitido que el ser humano aprenda a trabajar en equipo, cualidad que hoy se valora en el campo laboral como una habilidad blanda que enriquece el ambiente laboral y favorece la interacción y colaboración con otros individuos.

 

La creatividad también hace parte de lo que hoy quiere transmitirnos el sistema educativo, ya que, por muchos años, nos convencimos de que desarrollar ese hemisferio del cerebro era privilegio de unos pocos.

 

Hoy sabemos que un enfoque creativo para educar nos puede armar de valiosas herramientas para la innovación y el desarrollo de nuestras potencialidades, además de permitirnos realizarnos como personas y romper todos los paradigmas establecidos.

 

 

La educación como salvavidas

 

Las personas en condición de pobreza y con carencias educativas ven como estímulo y respuesta inmediata la obtención de objetos, prendas y accesorios como una forma de sentirse importantes, de destacar y de ser aceptadas dentro de la sociedad, creando así una percepción equivocada y bastante alejada del verdadero significado de calidad de vida.

 

Así lo relata Mayra Arena, una joven argentina de extracción humilde en una charla de TED a la que fue invitada. Ella se hizo viral en redes sociales por un texto que publicó, en el cual pone de manifiesto las precarias circunstancias en las que nació y la condición de marginalidad de su mamá, quien jamás logró tener una oportunidad para al menos situarse en condición de pobreza. Mayra, expone en su charla de TED y en posteriores entrevistas, cómo la educación es una puerta que se cierra para muchas personas, incluyendo a su familia.

 

“En el texto lo que intento decir es que la gente como mi vieja, por más que quiera, no puede salir adelante y es una persona que va a depender toda la vida de la ayuda de las hijas o de que el Estado le tienda una mano; y que no va a poder cambiar la realidad porque es irreversible: porque tuvo problemas de nutrición desde que era un feto, porque tuvo acceso a una pésima escolarización. Cualquier chico que va al colegio necesita un mínimo de nutrientes y glucosa en el cerebro para poder prestar atención. La educación te salva, pero con el estómago vacío no se aprende nada”.

 

Tras el relato pormenorizado que hizo, Mayra Arena ha puesto en la mira de todos, los problemas de una sociedad que no tiene posibilidades de acceso a la educación debido a condiciones de extrema pobreza, pero que, en casos extraordinarios como el de ella, entenderlo e intentar superarlo, fueron los detonantes para cambiar su realidad y su perspectiva.

 

Sin duda, la educación puede transformar vidas, puede hacer que personas como Mayra accedan a oportunidades que preparen su entorno para que el bienestar esté presente en sus vidas y puedan desde su experiencia, hacer un aporte significativo a la sociedad.

 

Aquí el video de la charla ofrecida para TED: ¿Qué tienen los pobres en la cabeza?

 

 

Invertir en educación es la respuesta  

 

No solo pasa en Colombia, sino que el mundo también está siendo introducido hacia las nuevas tecnologías y poco pueden esperar aquellos que no perciban la educación como una oportunidad para mejorar en los escenarios requeridos.

 

El Fondo Monetario Internacional, en una investigación realizada en los Estados Unidos durante el 2018, concluyó que la educación tiene un impacto positivo en los ingresos de un hogar, lo que nos demuestra que existe una mayor inversión en cuanto a educación se refiere, bajo el entendido de que la llegada de la tecnología ha desplazado diferentes oficios y puestos de trabajo.

 

En otras palabras, quienes son capaces de entender que es mejor apostarle a la educación antes que a la tecnología, tendrán la posibilidad de mantener la calidad de vida de sus hogares y estarán a salvo de ser desplazados por ella.

 

 

Educación, sinónimo de igualdad

 

Esta es la consigna de los gobiernos y el factor más importante para proveer de oportunidades a aquellos que por su condición, se les dificulta acceder fácilmente a la educación.

 

Sin embargo, una vez superada esta barrera, es posible corroborar que otorga nuevas alternativas a todas las personas por igual, y esa es la aspiración de aquel que ve en la educación un modelo efectivo para obtener resultados que lo lleven a mejorar considerablemente su calidad de vida.

 

Hay que equilibrar la balanza para que todos podamos tener acceso a la educación. Con esto no estamos asegurando que es imperativo que Colombia entera ingrese a las universidades más costosas del país, lo que estamos tratando de decir es que, aunque algunas personas pueden pagar un semestre en Los Andes, solo por poner un ejemplo, es inconcebible que a otras no se les permita el beneficio de ir a un instituto de educación superior, cualquiera que este sea. Eso, disminuiría ostensiblemente la desigualdad entre quienes pueden y los que quieren, pero no pueden.

 

Reducir las desventajas de los más pobres es de vital importancia para que se pueda hablar de calidad de vida, pues esta, en temas de desarrollo puntualmente, se relaciona con la productividad del individuo, su contribución a la sociedad y por supuesto, el derecho a la educación.

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